viernes, octubre 27, 2006

DE PUTAS, FARISEOS Y HOMBRES BUENOS

Hoy no curro. Hice dos trabajillos por la tarde, pero he cerrado el chiringuito rápido porque me ha venido la regla. Otras curran con la regla, siempre hay métodos para contenerla, pero a mí no me gusta. Me duran poco, tres días, a lo sumo cuatro. Así que no curro esos días y ya está. No gano mal, me puedo permitir esos descansos.

Me había propuesto hoy contar mis experiencias con los curas. No follando, porque supongo que si alguna vez he tenido un cliente cura no me lo habrá dicho. Lo que sí he tenido es un cliente muy raro que me pidió que me disfrazara de mujer del Opus Dei. Cuando te piden hacer cosas que se salen de la norma, siempre se puede negociar el precio del trabajo a la alta, y en este caso, el tipo estaba absolutamente entregado a su fantasía, en ese punto donde ya se ha recorrido en la mente el camino del deseo hasta que no hay retorno posible. Les pasa a los deseos como a los aviones, que cuando ya han acelarado demasiado en la pista de despegue, si no remontan el vuelo, la pista se acaba y se estrellan, pues ya no les queda recorrido para frenar. Este señor en cuestión, no sólo quería que me disfrazase, tenía que actuar como una mujer del Opus, y el juego consistía en que él me pervertía, y me hacía chupársela hasta que se corría, mientras él hacía un rosario. Después de correrse, el tipo salió corriendo, angustiado de vergüenza y supongo que también de culpa. No me dejó ni quitarle el condón, se lo llevó puesto con tantas prisas que tenía por abrocharse el pantalón y largarse de la escena del crimen (no hago francés natural, pero aún con condón, los hombres me dicen que les encanta como la chupo). El caso es que el tipo planeó con bastante antelación toda esta escena. Primero me compró la ropa, me dice que es igual que la que se pone su hermana, que debe de ser numeraria del Opus. Teníais que verme con unas faldas hasta los tobillos, unos leotardos bien gruesos, los mocasines de mujer negros, sin lustre, una blusa de manga larga atada hasta el cuello y una cadenita con la imagen de la virgen que me pidió que me pusiera y que luego se llevó antes de salir corriendo. Lo mejor de todo, es que me pidió que me peinara como su hermana, y me enseñó una foto de ella en una cita previa, para que tuviera el mismo pelo cardado, horrible. Por esto si que le hice soltar bien de pasta, porque fue un auténtico atentado contra mi pelo. Tanto es así que ese día no pude recibir a más clientes hasta volver a la peluquería. El tipo, en esa cita previa donde me dio el guión de su fantasía, me pidió que me enterara de cómo eran las mujeres del Opus, para que actuara bien y diera el pego, y me entregó un libro, Camino, del tal Monseñor Escribá, el cura que se inventó esta orden, o secta o lo que quiera que sea. Mi cliente quería simular con mucho rigor una especie de violación o de abuso sexual hacia una numeraria (sospecho que hacia su hermana, que es lo más terrible), y por cómo iba vestido y su forma de hablar, su anillo de casado, su cadenita al cuello, me pareció que él también podría ser del Opus. En fin, esto último son elucubraciones.

El proceso de hacerme con el papel me dio pie a investigar un poco sobre el Opus, que es un mundo que no conozco más que de manera muy tangencial... Por supuesto no me leí Camino. Me bastaron unas páginas para darme cuenta de que era una lectura muy poco gratificante para alguien más interesado en la literatura que en la doctrina. Me interesa de manera muy aficionada y ligera, la teología y me he cepillado algunos libros sobre el tema en mis momentos de duda, y la verdad, este no tiene la fuerza ingénua, sencilla y llena de candor y emoción de un devoto como John Bunyan, ni la profundidad casi aterradora de un pensador cristiano como Pascal. Me pareció una estafa intelectual y espiritual, para hooligans de la religión. En vez de Camino, que poco puede enseñarnos sobre cuáles son los dejes, las afectaciones del habla y el gusto, y las inclinicaciones estéticas de los más recalcitrantes del Opus (pues a fin de cuentas, sólo se trataba de imitar la superficie de una numeraria, no su interior), me dediqué a buscar en la blogosfera, y encontré cosas muy interesantes y muy esclarecedoras a la hora de construir el personaje de la pobre numeraria que sería violada. Antes de machacar a nadie, quiero aclarar que en mi vida anterior, de provincias conocí a gente que guardaba cierta relación con el Opus, aunque no sé en qué grado. Siempre fue gente amable y bondadosa conmigo, y por tanto, no creo que ser del Opus le haga a nadie peor ni mejor, igual que tampoco creo que ser de izquierdas o de derechas, musulmán o hindú, tenga nada que ver con la talla moral de una persona. La gente siempre dice que tiene tal o cual valor, y que defiende tal o cual idea, pero en realidad, su talla moral sólo se puede comprobar en los momentos duros de la vida, en una guerra, en una enfermedad, en la ruina económica, en los momentos donde se precisa heroicidad. Todo lo demás no son más que cuentos que la gente se cuenta a sí misma, para sentirse mejor, o para formar parte de algo y huir de la soledad de nuestras conciencias... No nos perdamos en una digresión. Quería contar que me pasé horas leyendo blogs de gente del opus, y encontré a verdaderos energúmenos, que con sus opiniones cerradas y radicales, me hicieron hasta escribirles comentarios, que por supuesto nunca publicaron, pues en el fondo no son nada cristianos, y sus puertas están cerradas para las putas, los homosexuales y toda la gente sucia y pecaminosa que anda por ahí, lejos de su particular versión de Cristo. Quiero destacar dos, el primero es el de un cura que se llama Heliodoro Mira y que está más preocupado en predicar censuras, en definir en negativo los deberes del cristiano, es decir, diciendo lo que el cristiano no es, en vez de lo que es, poniendo más énfasis en lo que no se debe hacer, que en iluminar... Por prohibir, este señor hasta censura el yoga, proyecta una mirada suspicaz a una práctica que tan sólo va encaminada a hacernos mejores personas, o por lo menos, según yo lo entiendo, a mantener el cuerpo sano. Me parece casi como estar en contra del pilates o de la gimnasia rítmica, es una persecución producto de una mirada casi paranoica hacia lo que tiene un origen en otro contexto religioso... una visión empobrecedora de la religión que no trata de ser inclusiva, sino que trata de mantenerse pura de la contaminación del cristianismo por elementos extraños, y que declara con una seguridad pasmosa las cosas que no se puede practicar entonces, sin comprometer la ortodoxia de la práctica cristiana, como si el catolicismo no fuese una amalgama de religiones, de espiritualidades y de liturgias, que como estratos que se amontonan, han ido elevando la montaña desde donde pretendemos entender las estrellas. También le gusta a Don Heliodoro certificar la impureza y la perversión de la homosexualidad, que en mi opinión, es como condenar a un zurdo por ser zurdo, pues nadie elige ser homosexual y no se puede corregir. Si es verdad que Dios nos hizo, y que por tanto, Dios hizo así a los homosexuales y no les dejó elegir su propia condición, entonces, qué pretende decir este señor ¿que Dios se equivocó en su diseño?

El segundo blog que me sorprendió, es el de un postadolescente, embebido de soberbia, que con 22 años se dedica a resolver cuestiones morales y a dar consejos sobre la vida del alma, ese recinto infinito lleno de recovecos que sólo los más osados se atreven a explorar, y sólo los más sabios saben cartografiar, alma que a juzgar por cómo se describe a sí mismo este chico, ni conoce, ni ha escarbado ni se ha atrevido a sumergirse en sus profundidades y contradicciones. En su perfil, nuestro pequeño guía moral, en vez de describirse a sí mismo en términos personales, no hace más que enumerar sus múltiples títulos académicos para cubrirse de auctoritas y coronarse con el aura de la academia, que es desde donde se aupa para hablarnos, arrojándonos textos y montañas de vínculos que nos refieren a todos los puntos cardinales de del dogma. Por otro lado, quien por su alta talla como académico debiera estar abierto a cualquier contienda dialéctica, no permite la disidencia en su página, y a pesar de que invita a que se le hagan todo tipo de consultas, él sólo selecciona aquellas en las que se puede lucir bien como exégeta de textos oficiales del movimiento, como cristiano que pone la otra mejilla ante una crítica fácil o como cheer-leader de alguna persona que ha tomado alguna decisión radical con respecto a la religión. El chico se llama Antonio González, y su blog se titula "soy numerario del Opus Dei", su perfil, como contaba, reza así:
Tengo 22 años. Soy numerario del Opus Dei. Y estoy muy contento de serlo. Tengo una web con recursos variados y un blog que responde preguntas sobre el Opus Dei. Por lo demás, mis actividades son diversas. Se puede decir que estoy pluriempleado. Mejor, así aprovecho más el tiempo, que pasa muy rápido. El pasado septiembre acabé la licenciatura en Ciencias Físicas, y ahora estoy haciendo un doctorado sobre Física. Por las mañanas, aparte del doctorado, me dedico a estudiar Ingeniería Industrial. Estoy en tercero. He ido haciendo las dos carreras simultáneamente, pero últimamente me he centrado más en la Física. De todas formas, lo más interesante –lo que a mí más me gusta- llega por las tardes: trabajo en un club juvenil, con un gran número de socios desde 5º de Primaria en adelante.
Os animo a que le echéis un ojo a su página, porque os aseguro que os vais a reír, y mucho, ante la colección de personas desorientadas que acuden a este dudoso oráculo. En particular, yo disfruté mucho de la siguiente entrada que copio para divertiros un poco, mostrándoos la punta del iceberg:

Tengo 16 años y soy de un pueblo de la provincia de jaén.
Soy cristiano muy practicante.

Por muy curiosidad entre en una entrada de un buscador sobre la mortificación y entre en tu bloog (Por cierto muy interesante) y leí tus palabras sobre el tema.
En ellas leí que utilizabas las disciplinas y el cilicio.
Aunque soy joven he estado tentado de utilizarlas varias veces , unque nunca lo he hecho , primero por que no estaba del todo combencido , segundo por que no he tenido los medios necesarios.
Me gustaria que me contaras tu esperencia con los instrumentos de mortificacion.
Me gustaria que me detallaras mas o menos el dolor que producen las heridas y eso.
No creas que te lo pido por masoquismo.
Como te digo he estado tentado de utilizarlas.
Me gustaria ademas que me contaras los bienes espirituales recibidos por estas practicas.

Te agradezco de antamano tu informacion.
Un Saludo.
Como Internet tiene la capacidad de interrelacionarlo todo y crear comunidades de pensamiento que cruzan océanos y fronteras, pronto fui encontrando a otros curas y religiosos que volvieron a devolverme la fe en que en la Iglesia, o por lo menos, en los confines de la Iglesia, siempre hay hombres buenos que como Jesús, no se asustan de nadie, no cierran las puertas a nadie, ni las del alma, ni las del blog, y que saben escuchar, que dejan que otros sean quienes juzguen, y que en vez de predicar con censura y soberbia, lo hacen con amor y con ilusión. Lamentablemente estos curas, cada vez más, están en los extremos de la cristiandad, en la periferia de la Iglesia, perdidos en una remota comunidad. Pero un poco de su luz basta para que los Heliodoromiras y los Antoniogonzalez se queden en simple anécdota, y para que la gente que como esta puta cínica e irredenta que os escribe, que necesita saber de cuando en cuando, que hay gente buena, nos acostemos tranquilas sabiendo que los buenos no han sido todos derrotados. En ese viaje por la web, encontré al Padre Cristian, de Concón, Chile, y al Diácono Maurice, de Playa Ancha. Curas humildes, con sus pequeñas parroquias, allá en el fin del mundo, de cara al mar, sin protagonismos, sin grandes pronunciamientos, sin pretensiones... Quién pudiera sentir a Dios dentro de sí, como deben de sentirlo ellos. Aunque yo no creo, o no sé si creo, me reconforta el pensar que si me leyeran, rezarían por mí.

11 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Querida Zingua, gracias por las palabras de cariño y el poema que dejaste en Filotea y además de las palabras aquí publicadas.

Cristian y yo compartimos algunos años juntos en el seminario. Él me lleva la delantera por unos años. Estamos en la V Región de Chile. Tenemos bonitas playas. Si andas por Chile algún día pasa a vernos.


Lamento profundamente que te hayas descepcionado con algunos católicos. Creo que en las nuevas generaciones, después de tantos escándalos y descepciones, se está dando una especie de renovación y reforma interior en muchos que amamos a Jesús y aún creemos que hay algo que vale la pena rescatar de su Iglesia.

La verdad es que has causado una extraña curiosidad en mí. Al comienzo pensaba que esto de "Diario de una Prostituta" era como un pseudo-personaje que te habías creado, una metáfora para desplayar tus ideas. Al leer más detenidamente tus posts, te empiezo creer. En realidad, las prostitutas que he conocido hasta ahora apenas sabrían utilizar un ordenador, creo que con suerte verán uno en sus vidas. Mientras que se nota que tú eres una persona que ha tenido mucha educación y con muchas potencialidades por desarrollar.

Bueno, lo único de verdad que puedo sacar de todo esto es lo que dijo Jesús: "Les aseguro que los que cobran impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que ustedes en el reino de los cielos" (Mt 21:31).

5:23 a. m.  
Blogger d said...

Querido Maurice,

todos nos convertimos en personajes cuando nos ponemos a escribir ¿no crees? De todas maneras, no te extrañes de que haya leído, este trabajo da mucho tiempo libre y muchos vacíos, y yo los he llenado de literatura y pensamiento evasivo. Hay todo tipo de prostitutas, supongo que las prostitutas base, las más baratas y numerosas, son gente más necesitada, de extracción social más baja y sin muchos estudios. Yo he ido a la universidad, y soy puta por casualidad. Me metí por curiosidad y me he quedado algo estancada en esta etapa de mi vida, pero ya me saldré. Espero ahorrar un poco y montar algún negocio. El cuerpo es una mercancía muy perecedera, y por mucho que una se endurezca, al final, esto le pasa factura al ánimo, a los sueños y a la imaginación.

Por lo demás, yo siempre fui bastante atea y desconfiada de la religión, es sólo que hace unos años he empezado a sentir la necesidad de Dios, y creo que al menos, por honestidad conmigo misma, he de emprender algún tipo de peregrinaje, de búsqueda. No sé qué me voy a encontrar, no tengo ideas a priori, estoy abierta y me fijo en lo que hay, he revisado a fondo el catolicismo, que es lo que mi sociedad me ofrece para llegar a Dios, y veo que no todo es falsedad. Hay gente como tú, como Cristian y como otros que he conocido, en los que he visto que brilla un sentimiento claro y alegre, y esa luz que lleváis dentro algunos, me llega hasta aquí, y deshace muchos de mis prejuicios. Pero en cualquier caso, todavía es pronto para que inicie mi viaje. Dejadme tocar fondo, y luego saldré al camino.

10:49 a. m.  
Anonymous laBuenaNoticia said...

A muchos la religión no nos aporta nada, entendemos la vida de otra manera.

Te recomiendo un artículo que escribí para laBuenaNoticia. Sobre el Opus Dei.

4:55 p. m.  
Blogger d said...

A mí el Opus Dei no me parece mal, sólo habla de estos dos señores en concreto, he visto webs de gente muy sana del Opus Dei, que ya te digo que los hay. Me gustó mucho una de un señor que se llama http://opusdeidesdedentro.blogspot.com
es de un señor bastante entrañable, y al leerla, dudo mucho que nadie pudiera decirle algo en tono de reproche. Mientras no mates, ni robes ni violes a nadie, todas las opciones de vida son válidas. Hasta las de Heliodoro y Antonio, sólo que de vez en cuando hay que meter un poquito de caña. Todos nos beneficiamos de un poco de enfrentamiento civilizado.

1:21 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me rei bastante con tus agudas reflecciones. Que puedo decir, son muy pocos los afortunados que se atreven y le abren la puerta del corazón a Jesus. Gracias a Dios hace muy poco tiempo, pude dar ese paso, no sin dificultades, pero ahora estoy muy feliz. Me alegra que te agraden mis laaargos comentarios. Me voy a leer el poema que le escribiste en Filotea.
Pd: De ninguna manera ensucias ninguna cosa con tus palabras.
Cariños
Andrea

2:56 a. m.  
Blogger Ululatus sapiens, S. I. said...

Zingua:

Devolviéndote la visita a mi blog, he de decirte que he leído con interés este post tuyo.

Creo que este hombre, 'cliente' tuyo, tiene un problema típico de un código moral malinterpretado y mal asimilado. Cuando una persona acepta seguir reglas morales determinadas sólo por ser reglas y no por aceptación completa y libre (en el caso de la doctrina religiosa, como un don de la Iglesia, sugerencias sabias para una vida sana y feliz), entra en un círculo vicioso que le causará graves daños psicológicos y morales, pues el romper las reglas se vuelve tentador y sugerente, pero genera remordimientos y culpas que sólo se pueden anular mediante el placer que produce el romper las reglas y caer en las tentaciones prohibidas.

Ya no digamos que que las mujeres del Opus Dei no tienen la más mínima ropa distintiva, pues se trata de laicas cuyo apostolado es vivir como eso, como laicas comunes haciendo lo que hacen las mujeres normales, pero desde una perspectiva cristiana.

Yo soy un lector asiduo del padre Heliodoro y me gusta mucho su blog. Entiendo y respeto su forma de evangelización electrónica, pues de todo y para todos hay en la viña del Señor. La Opus Dei, definitivamente no es para todos, y eso no la hace mala, como bien lo has dicho: la hace diferente, lo que enriquece la diversidad y catolicidad de la Iglesia.

Al menos así entiendo yo, católico ortodoxo-heterodoxo-judaizante en vías de ser sacerdote jesuita, la fe de mi Iglesia. Lo que sí puedo decirte, sinceramente, es que me da mucho gusto, me llena de esperanza, tu sincera búsqueda de sentido en el mundo. Y que sepas que la Iglesia Católica existe, precisamente, y así lo predican todos los sacerdotes (desde el Papa hasta los sacerdotes opusinos) que el Evangelio es para los pecadores, las ovejas descarriadas y los miserables.

Un saludo.

6:44 a. m.  
Blogger Cristian said...

Zingua:
Gracias por tus palabras para conmigo. Yo sencillamente trato de seguir a Jesús de cerca. Me alegra que no estés cerrada a la posibilidad de la búsqueda en tu vida. Sigue así, eso llena el alma de vida, y es lo que Dios quiere. Una vez escuché a un sacerdote de mi diócesis, que trabaja mucho con prostitutas decir que detrás de ellas había mucho dolor y un sentido de lo sagrado muy profundo, y tu búsqueda me confirma esas palabras. Tu sabes que yo no juzgo tu vida, eso a mi no me corresponde; mi responsabilidad es solo poder poner algo de luz desde mi fe en tu vida. Maurice ya te lo dijo, citando un texto de Mateo que las prostitutas nos precederán en el Reino de los Cielos... no sabes el respeto que me causa leer esas palabras, porque se que detrás de muchas mujeres que ejercen este oficio hay un ser humano que solo busca respeto y amor. Cuenta con mi oración, y desde Chile te acompaño en la oración. además veo que en esta entrada, te han dejado comentarios otras personas católicas, para que veas que no solo hay personas malas dentro de mi fe. Bendiciones.

6:06 a. m.  
Blogger d said...

Cristian, gracias por pasarte por aquí y dejar tu firma. Y que conste que yo no creo que sólo haya personas malas en tu fe... estoy segura de que si de verdad siguieran el mensaje esencial del Cristianismo (amaos los unos a los otros como yo os he amado), y se olvidaran de lo anecdótico y lo periférico (sodomía, anticonceptivos, células madre, ecumenismo...), sólo habría buenas personas en tu fe.

2:28 p. m.  
Blogger Jose Menchon said...

Muchas Gracias por tu visita y tu comentario. Muy inetresante. Estamos en contacto. Saludos.

12:02 p. m.  
Blogger Ululatus sapiens, S. I. said...

Qué buena conversación. :)

Sí, lo fundamental es amarse los unos a los otros como Él nos amó, primero y hasta el último que todos. El Evangelio puede resumirse en esa frase, como los sabios de la Ley resumieron ésta en una o dos frases (ver mi post sobre la Torá). Sin embargo, no se la puede simplificar hasta hacerla abstracta y apartarle de cuestiones concretas, actuales y humanas, no 'periféricas' ni 'anecdóticas'.

Por cierto, he de buscar el cuestionario de Proust y un pasaje evangélico que quisiese compartir contigo. Voy corriendo, que tengo que hacer la cena para los jesuas...

Un saludo.

1:37 a. m.  
Blogger d said...

Ululatus, hay un peligro en utilizar textos tan esencialistas y abstractos como los Evangelios, para darnos las claves morales con las que interpretar cuestiones concretas y problemáticas estrictamente actuales: cualquiera puede secuestrar el mensaje de Cristo para satisfacer sus intereses y para legitimar su visión moral del mundo. Jesús dijo amaos los unos a los otros como yo os he amado, y de ahí a sostener cuestiones como por ejemplo la indecencia de la homosexualidad o del uso de los preservativos hay un trecho muy largo y cierta manipulación, si me permites la expresión, pues Cristo no se ocupó de lo concreto y de lo actual, sino de lo eterno, y por eso su mensaje es imperecedero. Sólo nos dio una guía muy simple: que nos amáramos, para que con esa brújula pudiéramos recorrer cualquier camino. No estoy diciendo que el mensaje de Cristo esté anticuado y no nos sirva para enfrentarnos a los desafíos morales del mundo de hoy, al contrario, es un mensaje sin fecha de caducidad, que vale para todas las épocas, pero hay que saber que hay quienes saben emplear los Evangelios para darle cobertura moral a cualquier postura política en la que se esconde la injusticia, desde el socialismo demagogo de la Teología de la Liberación, hasta el filofascismo de ciertos sectores del Opus Dei en regímenes como los de Franco o Pinochet, por eso mismo yo siempre desconfiaré de quienes traten de apoderarse de los Evangelios para servir a determinados intereses o prejuicios morales.De ahí que haga siempre la distención entre lo profundo y lo anecdótico.

A ti, a Maurice y a Cristian os tengo un gran cariño desde hace una semana o dos, que es el tiempo que os llevo conociendo, y me doy cuenta de que cada uno tenéis vuestra propia aproximación a la fe, y vuestro propio tono. Cristian es claro y rotundo, tú eres barroco e intelectual, Maurice es místico y cariñoso, me habéis confirmado que la Iglesia no es uniformadora y que no hay un pensamiento único, que en ella conviven muchas sensibilidades y que no hay, lo que en política se llama "disciplina de partido", no os quiero forzar a que os pronunciéis sobre ninguna de las cuestiones que para mí forman parte de la anécdota por cariño y porque sería injusto. Mi blog no está para poner a nadie bueno en evidencia. Pero igual que en el siglo XVI, había un énfasis en negar el heliocentrismo copernicano y en quemar brujas, hoy, se persigue la ingeniería genética y la homosexualidad... ¿Qué tiene eso que ver con Cristo o con esa máxima de amaros los unos a los otros como yo os he amado? ¿Por qué esos miedos hacia lo nuevo y lo diferente? El miedo es el contrario del amor, ¿no dijo eso un jesuita? Si todos confiaramos en la palabras de Cristo no habría necesidad de dogma ni de leyes...

9:29 a. m.  

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