miércoles, noviembre 22, 2006

Periodicidad

Me he cansado del blog. Como con todo lo que me gusta, me envicio, me apasiono y finalmente, me obsesiono y termino por odiarlo. Soy de ésas que cuando le gusta una canción la escucha mil veces hasta que se me hace insoportable. Me he hecho adicta al blog sobre todo ahora que he puesto abajo del todo un botoncito azul que me permite ver (y a vosotros también), las estadísticas de esta página. Paso demasiado tiempo mirando quién entra y quién sale, de dónde vienen, cómo llegan. Desde que empecé el blog he dejado todo lo que quería leer este mes. Además me he cansado de como escribo. Me sale muy literario, falso, impostado. Voy de puta de novela mala, literaria. Me cuento a mí misma como si fuera un personaje, con cierto narcisismo que me termina hiriendo en cuanto apago el ordenador y cierro por fin la puerta a ese mundo de extraños, a los que os cuento para impresionaros, mi vida de puta. Es un horror en lo que una puede convertirse, releo el retrato que he hecho de mí misma en este blog, y me doy cuenta de todas las artimañas que uso para engañaros a vosotros y a mí misma sobre cómo soy y cómo siento. Es más saludable si sólo lo escribo mensualmente. O quincenalmente mejor. Lo ideal sería borrarlo, pero le voy a dar una segunda oportunidad... ya he escrito tanto, que tengo sensación de estar en medio de algún camino, y de camino hacia alguna verdad, o hacia la constatación de alguna gran mentira. Vuelvo en quince días y veré lo que hago.

Perdonen por el snobismo de colgar una canción de Los Chichos en mi perfil, no pude resistirme a la tentación cuando me la encontré. Los Chichos, creo, son mi mayor perversión. Nos vemos el 30 de Noviembre.

20 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¿eres feliz? ;)

2:29 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Mucho más cutre el post de hoy que el que tanto me impresionó ayer, Zingua. Hay hasta faltas de ortografía garrafales. ¿Cómo que "ha vosotros"?

Además, ¿por qué te sientes obligada a contar la verdad? La verdad tal vez le importe a tu familia o a tus amigos más cercanos. A los que leemos tu blog lo que más nos gusta es que nos engañes y que lo que escribes se asemeje a la buena literatura lo más posible.

Si deja de ser literario y divertido, lo que haces pierde su valor. Se convierte en sermón lleno de justificaciones como el que pueden utilizar contigo los borrachos tristes que buscan caricias efímeras o como los monólogos del pelma de Rodrigo García. Mala literatura, nunca VERDAD.

Nadie es perfecto, my sweetheart, pero todo el mundo puede ser interesante, eso sí.

Y en cuanto a la felicidad, esa abstracción que sirve para paralizar a los necios, le puedes recordar a tu lector anónimo los animosos versos de Emilio Sagasti:

Ni soy feliz
ni puta falta que hace.

Un beso y hasta la próxima, Zingua. Anímate, que son dos días.

Rafa el sonetista.

11:41 a. m.  
Blogger d said...

Gracias Rafael, ya lo he corregido, y de paso he roto mi promesa de no acudir aquí en quince días... No te preocupes, Rafael, te seguiré engañando, porque me veo bastante incapacitada para contar verdades incluso a mí misma. Sólo me voy a replantear lo que escribo, y cómo lo hago. No tengo ninguna necesidad de justificarme por nada, sólo narro y describo. Y respecto a la felicidad, yo pienso como nuestro amigo el alemán bigotudo, "la felicidad es un invento de los ingleses".

12:05 p. m.  
Blogger juan diez del corral said...

Coño, Emilio Sagasti era de mi pueblo, o sea de Logroño. Un vecino. Aún le recuerdo cruzando por la glorieta del Doctor Zubía con las solapas de la pelliza subidas y la mirada perdida, o bebiendo vino, mucho vino, en la calle San Juan. No leo poesía, y nunca crucé una palabra con él pero aquel tipo me caía muy bien. "Ni soy feliz, ni puta falta que hace" es una expresión muy de aquí. Si los poetas son notarios de lo que dice la gente, se ve que Sagasti lo hacía bien. Me alegro de que alguien, aunque sea anónimo (o sea, nadie, o casi nadie) le haya dado un poco más de vida. Influencias de una despedida, supongo.

12:53 p. m.  
Anonymous The No-Running Man said...

Tu eres puta.

Habrá cosas que quieras gritar desde el anonimato, habrá cosas que te hacen sonreír al leer nuestras opiniones y pensar "Si vosotros supierais..."

Haz que las sepamos.

Porque si venimos no es porque queremos saber qué cuadros te gustan o qué lees (o a menos no sólo los cuadros que te gustan o lo que lees) danos lo más evidente: los pequeños y grandes detalles de tu profesión. De tu día a día. Ejerce de puta y danos "aquello que no encontramos en casa". Déjanos conocerte mejor.

Es lo que a mi me gustaría leer. Y creo que es lo que a ti te gustaría escribir. Si no... no habrías contado lo de tu profesión. Quizá no hemos sabido hacerte sentir cómoda. Tal vez influya la asombrosa presión eclesiastica de algunos comentarios. Que, por cierto... ¿Cómo llegaron hasta aqui? ¿Qué palabras pusieron en el buscador? Aaah...

No pido "carnaza", la carne también puede se sirve en restaurantes de postín si lo prefieres. Aderezalo a tu gusto, decóralo, ponle la ramita de perejil, haz lo que quieras. ¡Como si quieres poner el filete crudo sobre un plato ensangrentado!

Ya sabemos que eres lista. Muestranos ahora porqué un hombre puede perder la cabeza por ti. Quiero saber porqué alguien es capaz de perder una parte importante de su sueldo sólo por intentar darte placer, por intentar hacerte disfrutar.

Mmm... eso suena tan parecido al amor.

Verás como te diviertes mucho más escribiendo. Menos glamour y más coños, pollas, joder, culo, tetas, corrida... perderás los comentarios (que no las visitas) de los puritanos, cierto. Pero seguro que Camilo José Cela lo leería con más interés. Y como el... muchos otros. Porque somos hombres, joder.

Y sabemos lo que buscamos cuando venimos aqui. Tu también deberías saberlo.

¿Eres puta? Cuentanos historias de putas.

12:28 p. m.  
Blogger Cristian said...

Zingua:
¿Que pasa? Parece que no estás muy bien, y que eso te está pasando la factura; entiendo eso de engañarnos a nosotros, pero engañarte a ti, eso suena mal. Me gusta saber de que estás a medio de un camino hacia algo; eso demuestra que estás avanzando en algo. No te presiones, que de a poco aparecerán las llaves con que debes abrir y segui tu vida por donde escojas transitar. Siempre oro por ti. Bendiciones.

5:40 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Entre las poluciones informáticas de The no-running man, que es más simple que el mecanismo de un chupete y que, gracias a Dios, no es representativo del género masculino, y las nuevas epístolas de San Cristian a los burdeles, no me extraña que quieras abandonar esto, chica. ¡Menudo panorama!

¡Ah! Juan, y de anónimo nada, firmo con mi nombre (o sea que soy igual de "casi nadie" que usted) y digo lo que tengo que decir. En este caso que Emilio Sagasti no era de su pueblo, que también es el mío, sino de Mendavia (Navarra). En Logroño vivió los últimos años de su vida y, para sorpresa de sus paisanos de uno y otro pueblo que lo tenían, como usted, por un borracho, Emilio fue siempre un gran poeta. Nada de un notario de lo que dice la gente, un poeta. ¡Qué poco valor tienen, casi siempre, los comentarios superficiales!

Rafa.

1:00 p. m.  
Blogger d said...

Querido Padre Cristian, gracias por sus oraciones. Siempre me da paz saber que un hombre bueno se acuerda de mí... Rafa, no te rías del Padre Cristian, que si viene aquí es porque yo me metí en su blog y no al revés.

5:03 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo siento, Padre. Estoy seguro de que usted sabrá reconocer que mi comentario era irónico, pero no malicioso.

Rafa.

5:57 p. m.  
Blogger juan diez del corral said...

Es curioso lo fácil que se enfada la gente, insulta y da mandobles cuando tiene una coraza, por ejemplo, un coche, o cuando escribe desde el anonimato. Ni yo he dicho que Sagasti fuera un notario ni un borracho. Al contrario: he dicho que era un individuo por el que sentía un cierto aprecio personal.
Si Vd tiene ganas de bronca virtuales o literarias, vecino Rafa, búsquese otro contrincante. Por lo general, a mi me gusta saber con quien hablo o con quien me peleo.
Y disculpe, Zingua.

8:12 p. m.  
Blogger d said...

señor del Corral, nadie sabe con quién habla ¿no cree? Usted habla bien de las corazas, el coche, el nick que empleamos en internet, pero le aseguro que no hay coraza más espesa e impenetrable que la cara de un hombre, por mucho que sepamos su nombre o su dirección. Yo de buena gana le diría quién soy, si no fuese porque me ha apetecido contar que soy puta y no quiero que nadie lo sepa. Espero que lo comprenda. Y espero también que no presuponga que hay más verdad en lo que va firmado con firma auténtica que en lo que lleva pseudónimo

9:17 p. m.  
Blogger juan diez del corral said...

Ya sé que soy un poco pesado en este asunto y que tengo a todos los blogeros en contra mío (especialmente en el finiquitado blog de Azúa que es donde me he batido el cobre sobre la cuestión y donde he tenido noticia de su blog), pero ya siento decirle que no puedo contestar afirmativamente a su pregunta y darle la razón. Cierto es que la verdad se nos escapa siempre, o que no la alcanzamos nunca, pero no por ello hay que desconfiar de todas aquellas certezas que tenemos a la mano. Creo que es de Jünger la metáfora de que la verdad es como un océano profundo en el que nosotros tan sólo podemos meternos unos metros en la orilla, pero eso no ha de confundirnos en decir que es lo mismo mojarse los pies en el agua que estar sentado en la arena.
También acepto, o incluso apoyo, que para hablar de ciertos temas (en los que hay mucha verdad que buscar, como por ejemplo el de los misterios del sexo) puede ser mucho más operativa la ocultación que andar a cara descubierta. Por eso me interesa su búsqueda. Ya siento que por haber tenido la imprudencia de presentarme tal cual se me conoce en la ciudad de las caras, los nombres y las presencias, no pueda ayudarle mucho en su tarea, pero quizás le pueda ser interesante saber que me quedo a la escucha o incluso que puedo aceptar el ponerme una máscara para seguir en ello.
Al lado de esta nota releo la de Rafa que dice que a él no le interesa la verdad sino el engaño, es decir, la literatura. Me parece una afirmación muy clara que nos diferencia y sitúa a cada cual en su sitio. En el párrafo siguiente, sin embargo, da a entender que la literatura, o sea, el engaño es la verdad y la escribe con mayúsculas. Puede parecer contradictorio pero acaso no lo sea tanto: quizás se refiera a esa Verdad del Verbo con la que hemos sido predicados desde siempre. Esa Verdad que para imponerse siempre ha negado la Carne, o sea el sexo. Creo que mi línea de pensamiento es bastante clara: la literatura (como la máscara) puede ayudarnos a ver la luz, pero no es la verdad. Es sólo un artificio. Esa confusión es letal. No tiene Vd más que hacer un repaso de la invención de los dioses. Si me permite la referencia, quizás le podrían ayudar algunos pasajes del díficil Paisajes con Fisuras, de Eduardo Gil Bera, ed Pretextos.
Disculpe las molestias y reciba un cordial saludo.

12:31 a. m.  
Anonymous The No-Running Man said...

¡¡¡BUUUMMMM!!!

Yo leo esto y llego a la conclusión de que soy tonto.

O eso o he viajado en el tiempo hasta el siglo de oro sin darme cuenta.

Rafa: "Poluciones informáticas?"
Mejor las informáticas y desenfadadas que las mentales elitistas. Aqui hay mucho que aspira a ser el caballero andante que despierte de su sueño a la princesa puta con el brillo de su armadura.

Y por otro lado...
Sexo=Simplicidad.

Amigo, debe ser malísimo en la cama. O lo que es peor: aburridísimo.

En fin...

1:42 a. m.  
Blogger d said...

Querido Juan, te voy a tutear, si me lo permites. Me gusta lo que me planteas. Me interesa... la relación entre literatura y verdad es interesante. Yo tengo unos posts sobre ello, más abajo... la literatura ayuda a profundizar sobre la realidad (yo no hablaría de verdad, sino de realidad), pero nos hace fabricar un subtexto a todo, pues el lector exigente, busca en los silencios, y en el lado oculto del texto. La realidad a veces no tiene un lado oculto, las cosas son sin más, y no requieren más justificación que el hecho de exisitir. En la literatura todo ha sido ordenado por una mente. La realidad, e incluyo aquí ese concepto tan vago "la verdad", no es más que una lectura que hacemos de lo existente y que a veces pervertimos o distorsionamos al intentar traspasar la superficie de aquello que nuestros sentidos nos presentan. Nos metemos en un debate cartesiano si seguimos así... yo propondría un texto mucho más breve, para discutir sobre arte y verdad, de unas cinco páginas como mucho: la conclusión del libro de ensayos sobre el renacimiento de Walter Pater. Creo que Rafa el sonetista agradecerá que saquemos este texto a colación.

¿Conocéis el texto? No sé si está disponible en castellano, pero supongo que debe de ser un texto de referencia para cualquier persona interesada en Estética y crítica de arte, como veo que eres, Juan.

En todo caso, este jueves me pondré con un post... pero hablaremos de cosas más asequibles, este sigue siendo mi diario de puta, y no de filósofa fracasada.

12:22 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Tengo más frentes abiertos que Napoleón en Waterloo... ¿Me derribará un cañonazo de moral inglesa ordenado por Wellington Díez del Corral o un mandoble de la tosca guardia prusiana de Von Blücher Man? Tal vez hoy, como entonces, se acabe decidiendo todo por la incompetencia de mis propias huestes. ¿Dónde se habrá metido el General Grouchy? Me barrunto lo peor. Yo creo que de esta no me saca ni el Padre Cristian. ¡Mon Dieu!

Rafa.

1:25 p. m.  
Blogger juan diez del corral said...

Efectivamente, nada hay peor que la cháchara filosófica. La filosofía no se hace con parloteos. De todos modos y antes de dejarla te copio y pego un fragmento que leí hace unos días (creo que el 10 u 11 de nov) en el blog de Arcadi Espada sobre la izquierda y la realidad, que creo que valen la pena.

- Usted que es de izquierdas...

- Sí...

- ¿Cómo explica que sea hoy la izquierda la principal crítica de la realidad?

- Ah. Menos aún. Eso no lo entiendo. En mi juventud los irracionalistas, los idealistas, todos esos, estaban en la derecha. Los izquierdistas éramos realistas, todos. No sé... En realidad, no me lo explico. Yo fundé una revista en 1944 para combatir el irracionalismo, que entones venía de Alemania. Duró un año, porque se me acabaron los fondos. Hay una pregunta muy buena para los izquierdistas que dicen que el mundo no existe: ahora, si no existe, ¿por qué quieren cambiarlo?

No me digas que no es una frase (y una réplica) extraordinaria. Te la pondría como título si estas cartas lo tuvieran. Para qué querrá cambiar el mundo si no existe, es toda una descripción del desconcierto. Habrás observado otra cosa. Bunge pertenece a esos sabios que dicen no lo sé. Esta frase es extraordinariamente común entre los científicos. Filósofos y literatos la tienen inédita. Y no hablemos de los periodistas que cobran, precisamente, por no usarla jamás. Bunge no sabe cuál es la razón de la hegemonía posmoderna y del descrédito de la realidad. Y mucho menos por qué destaca la izquierda así llamada en esa demolición. No lo sabía, pero siguió tanteando por dentro. En un momento yo dije Berkeley y él empezó a contestarme:

- Ya sé por dónde anda. Pero en los años 60, los muchachos de Berkeley denostaban contra la ciencia y la técnica, no contra la razón en general. Ellos no negaban la existencia de la realidad, ellos querían cambiarla. Ellos eran auténticamente de izquierdas.

Hasta aquí Arcadi. Cierro yo:
Yo no veo que la verdad sea algo vago, sino más bien difícil: dar con la palabra ajustada a la realidad. Claro que cuando las palabras se desvanecen y la realidad también, pues ya me dirás.

Anoto la referencia bibliográfica que me das y que no conocía y espero tus nuevas. Y si es caso, ya sabes, me pongo una máscara para que seguir en contacto. Saludos.

12:04 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo prefiero "El mito de la izquierda" de Gustavo Bueno, si de política es de lo que hablamos. Porque otra izquierda diferente a la de Stalin o Castro es sólo una entelequia del sector más inadaptado a nuestro mundo de organización liberal. Otra estructura económica sucederá a la presente, no digo que no, pero mientras éso no ocurra no me parece prudente negar la mayor. Más aún mientras el islamismo radical nos mantenga a tiro de sus cachorros suicidas que, ellos sí, han estructurado su vida y su muerte en torno a valores bien diferentes a los nuestros.

Pero volviendo a la Estética, que fue el primer motor de estas entradas, me resulta muy difícil creer que la inteligencia humana, expresada por medio de cualquier lenguaje, sea algo más que la cola del pavo real. Es decir, una facultad con la que nos ha dotado la naturaleza, evolución de las especies por medio, para garantizar el desarrollo de la nuestra. Por tanto, en el caso del ser humano, la selección natural irá premiando con los siglos el desarrollo de la inteligencia. Si No-Running ha llegado hasta aquí entero, se dará cuenta de que el axioma es contrario al que él proponía para insultar mi virilidad: Inteligencia=Sexo, precisamente.

La VERDAD objetiva debe situarse, por lo tanto, fuera del alcance del lenguaje o la inteligencia humanos y a distancia suficiente. Imaginemos, por ejemplo, un ser inteligente y muy longevo (si no eterno)observándonos desde cualquier punto del espacio exterior. Para él la única VERDAD necesaria estaría clara: El ser humano es un animal más de los que han ido conformando, entre nacimientos y muertes, ese planeta azul que cada vez se aproxima más al colapso con el Sol.

Nuestra razón actúa siempre protegiéndonos de la VERDAD objetiva por medio de la creación de pequeñas verdades subjetivas que nos hacen la vida más soportable. Y aquí entra el discurso sobre la mayoría de las artes y las ciencias, hermosísimos juegos de creación humana sobre los que han hablado con mucha propiedad Diderot, Schopenhauer y el mismo Heidegger, si no se le sobrevalora.

Espero los datos de edición de esos ensayos de Pater para ver si me iluminan un poco. Aunque a mí, personalmente, se me hace todo mucho más comprensible por medio de la Poesía:

"Si, como el griego afirma en el Cratilo,/
el nombre es arquetipo de la cosa,/
en la palabra rosa está la rosa/
y todo el Nilo en la palabra Nilo."

Pero si seguimos con esta deriva le vamos a arruinar las pajillas al pobre No-Thinking, así que por mi parte, basta de Filosofía. Sólo literatura, en adelante...

Salud a todos,

Napoleón.

¡Ups! Perdón Juan, que soy Rafa.

11:26 a. m.  
Blogger Hamletmaschine said...

Hola

Gracias por tu visita y tus comentarios, la respuesta es sí, todo lo que he puesto lo he conseguido por aqui, desde hace años que hago lo mismo, pero a diferencia del coleccionista promedio, yo leo y estudio los objetos, no solamente los almaceno (necesito hacerlo porque soy editor).

Me parece que tu blog es muy interesante, reflexivo y erizado de tangentes, se respira a la persona que está detrás, que es justo lo que a veces olvidan los consumidores de tu oficio. He visto que a veces dudan que existas, o sobre la veracidad de lo que escribes, pero esto es la virtualidad, aquí esas nimiedades no importan.

No me quedó claro lo de la "traducción" que mencionas, pero si te refieres a una trascripcion, puedo enviarte la conclusión como archivo de imagen, en mi blog está mi email, arriba a la derecha, si aún te interesa.


Saludos y en verdad es un gusto conocerte.

6:09 p. m.  
Blogger Aitor said...

ñ

10:59 p. m.  
Blogger Aitor said...

h

11:05 p. m.  

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